¡Estoy embarazada!

Después de realizarme esas pruebas de embarazo iniciaron los días más terribles que he tenido. Acababa de cumplir mis 15 años y me preguntaba: ¿Cómo iba a reaccionar mi mamá y mi papá? ¿Qué iban a hacer cuando se dieran cuenta?

Me sentía triste, frustrada. Me decía a mi misma que ya no iba a ser modelo. ¡Se los juro que hasta en eso me puse a pensar! Por la preocupación y los nervios sentía como si fuera mi fin. Fue súper frustrante, lloraba todos los días, para ese momento llegué a pesar 96 libras.

Fue lo peor, no he vuelto a tener esa sensación de frustración y no poder hacer nada.

La reacciones de mis papás al darse cuenta de que estaba embarazada fueron completamente opuestas.  En el caso de mi papá su reacción fue un poco tranquila, pero en su cara miraba lástima, como quien dice: «Pobrecita mi hija por todo lo que está pasando».

Sin embargo cuando tenía oportunidad él me animaba y me decía: «Mirá Mariela, no vas a ser ni la primera, ni la última». Creo que pensaba que mi mamá me iba a malmatar o algo así, por lo que intentaba reaccionar suave conmigo.

La reacción de mi mamá fue silencio total, ella no me habló por mucho tiempo. La verdad yo nunca la he visto llorar, pero ella tiene caras y expresiones que yo sé bien cómo interpretar, las conozco bien y sinceramente nunca he vuelto a ver esas expresiones. Al momento de contarles lo de mi embarazo tenía cara de decepción, de tristeza, me imagino que como madre se preguntaba qué había hecho mal.

Ahora que ya estoy más grande me di cuenta que para ese entonces, tras puertas cerradas mi papá le echaba la culpa a mi mamá y constantemente le vivía diciendo que el hecho de que yo quedara embarazada era su culpa. Porque antes de que yo quedara embarazada mi mamá me dejó quedarme a dormir dos veces en la casa de mi novio. Dejó que yo fuera con él no solamente por dejarme dormir, si no por el hecho de que él hacía viajes a Estelí.

Entonces yo le pedía permiso a mi mamá y ella me decía que le pidiera permiso a mi papá, a lo que yo respondía: «Pero, ¿ideay? si la del permiso es usted», entonces ella me decía que se lo comentara a mi papá. Mi papá me decía que estaba loca, así que yo regresaba donde mi mamá y me le ponía a llorar y a llorar y ella cedía. Ese era el motivo por el cual mi papá le echaba la culpa.

En uno de esos últimos viajes fue donde yo quedé embarazada.

Hasta luego vine a comprender cómo eran las cosas, porque mi papá en ese momento me daba la imagen de la comprensión, pero a mi mamá la reprimía y la culpaba. Ahora que soy madre entiendo por lo que tuvo que pasar mi mamá. Debió haber sido sumamente triste para ella.

Durante todo el proceso hubo una idea que se apropió de mis pensamientos y en la que no dejaba de pensar…

Shhhhh ¡Calmados! Les seguiré contando en el próximo Blog post el resto de mi historia, pero antes de despedirme quiero que se pongan en mi lugar y reflexionen ¿Qué hubieran hecho si estuvieran en mi lugar? ¿Cómo le hubieran dicho a sus papás que estaban embarazada?