Ella es Mariela – Capítulo 1

A los 15 años tuve mi primera relación sexual porque sentí la necesidad de saber qué era el sexo, fue por curiosidad, no fue mi pareja que me dijo tengamos sexo, fui yo la que le dijo: “tengamos sexo” y él se asustó, en ese momento mi novio tenía 14 años, estábamos en el mar, yo era virgen, cuando tuvimos relaciones el estaba lleno de arena y la experiencia fue tosca.

Cuando terminamos él me dijo: “No sos virgen”, me quedé sin palabras, cuando reaccioné y le pregunté ¿por qué había dicho eso? él me dijo: “Es que entró muy fácil”.

Me levanté y como mi traje de baño era blanco noté que tenía sangre, ya sabía que en la primera vez uno puede llegar a sangrar, pero cuando recordé lo que él me había dicho, me vestí y le dije: “mirá, tengo sangre”. Se lo dije emocionada porque pensaba que sería la prueba de que sí era virgen, a lo que él respondió: “No, eso no es nada, tiene que salir un montón”

giphy

Creo que ahí empezó mi trauma conmigo misma, porque después de eso me cuestionaba: “Puta, ¿qué hice?, ¿a quién le di mi virginidad?” Pero también a raíz de eso yo me enamoré más de él, a pesar de que al inicio él me caía mal.

Antes de mi primera experiencia sexual había hablado de sexo con mis vecinos, tenía una vecina que era un año mayor que yo, pero ella tenía muchos amigos que eran mayores. Yo tenía 15 y ellos tenían como 18, eran como más “despapayados” para hablar de sexo sin problemas

Para ese momento tenía metas que ahora que lo analizo eran bien tontas, quería ser modelo y operarme los senos, esos eran mis dos sueños más grandes  e incluso quizá participar en algún certamen de talento y belleza.

giphy-1

A raíz de eso iniciaron un montón de problemas alimenticios, el hecho de no aceptarme, me acomplejaba mi propio cuerpo porque soy chaparra y no podría participar en ningún certamen.

Mi primera relación sexual fue a los 15 años y salí embarazada a los seis meses de haber iniciado a tener sexo, entonces no estaba planificando, no tenía una idea muy clara de cómo hacerlo, a quién recurrir o cómo evitar un embarazo.

Cuando sospeché que estaba embarazada porque no me bajaba mi período me sentía súper sofocada, me hacía muchas preguntas sobre por qué no me bajaba la regla. Entonces le dije a mi novio: “Ok, andá a la farmacia y comprá cinco pruebas de embarazo”. Él se fue a su casa, las compró y al día siguiente que nos vimos en el colegio el me dio las cinco pruebas, yo le di una a mi mejor amiga y el resto me las hice yo.

Resulta que yo quería saber la diferencia entre una prueba negativa, porque nunca me había hecho una y una positiva. Las cuatro pruebas de embarazo que me realicé tenían las dos rayas bien marcadas y la de ella tenía solo una raya. No lo quería aceptar y le dije a mi novio que me comprara otras dos pruebas más, al día siguiente repetí el proceso y esta vez ambas resultaron negativas.

A partir de esas pruebas iniciaron los días más terribles que he tenido…
¡Stop!

giphy-2

Hasta acá termina la primera parte de la historia de Mariela, no te perdás de conocer más sobre ella semana a semana, te aseguro que al final aprenderemos de su experiencia. Has pensado ¿qué hubieras hecho vos en el lugar de Mariela? ¿A quién le habrías contado primero?